Fátima es hoy uno de los lugares de peregrinación más importantes del mundo cristiano: cada año millones de fieles llegan a esta pequeña localidad del centro de Portugal, a unos 125 kilómetros al norte de Lisboa. En el centro de todo se encuentran los acontecimientos ocurridos entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, cuando — según el relato de los videntes — la Virgen María se apareció a tres niños pastores, en un Portugal marcado por la reciente República anticlerical y los sufrimientos de la Primera Guerra Mundial. Las apariciones, que culminaron con el célebre "milagro del Sol" del 13 de octubre ante decenas de miles de personas, transformaron un pobre pueblo agrícola en un punto de referencia espiritual global. De aquí surgió un mensaje de conversión, oración y paz que ha acompañado la historia religiosa del siglo XX, atravesando dos guerras mundiales, la Guerra Fría y la caída de los regímenes totalitarios.